¿No resulta el lenguaje un tanto traicionero, en ocasiones?
Cuando me refiero a MI Dios, en realidad lo que estoy afirmando es que yo le pertenezco a Él.
¿Acaso MI esposa no lo es porque me comprometí a entregarme a ella por completo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe?
Y .. ¿qué hay de MIS hijos?.Todos tan distintos entre si y tan diferentes a mi, y a todos ellos pertenece mi vida, en el ara de su juventud se quema la mía.
Entonces ... ¿qué decir de mis riquezas, de mis tesoros, de mis posesiones?.
Cuando me refiero a MI Dios, en realidad lo que estoy afirmando es que yo le pertenezco a Él.
¿Acaso MI esposa no lo es porque me comprometí a entregarme a ella por completo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe?
Y .. ¿qué hay de MIS hijos?.Todos tan distintos entre si y tan diferentes a mi, y a todos ellos pertenece mi vida, en el ara de su juventud se quema la mía.
Entonces ... ¿qué decir de mis riquezas, de mis tesoros, de mis posesiones?.
Los hombres no son más que un soplo,
los nobles son apariencia:
todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.
No confiéis en la opresión,
no pongáis ilusiones en el robo;
y aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.
(Salmo 61)
los nobles son apariencia:
todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.
No confiéis en la opresión,
no pongáis ilusiones en el robo;
y aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.
(Salmo 61)

7 comentarios:
Me parece precioso el enfoque que le ha dado: mi pertenencia a Otro, mi pertenencia a otros.
Añado, sin que el uso sea exclusivo, que también denota afecto (no mera posesión y uso arbitrario), como el Cantar de los Cantares: "Mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado", o san Juan de la Cruz: "mi Amado, las ínsulas extrañas, el silbo de los aires amorosos, los valles nemorosos, la música callada, la soledad sonora, la cena que recrea y enamora".
Saludos.
No me parece que sea tan falso: mis hijos son míos por la misma razón que yo soy su padre, y es que me quieren casi tanto como yo a ellos; mi mujer es mía exactamente como yo soy suyo, de todo corazón; y mis bienes materiales son míos pero yo no soy suyo, los tengo y me ayudan en algunas cosas pero no les pertenezco, no tienen ni mi corazón ni mi alma, aunque conozco gente que sí es propiedad de sus bienes. En lo que sí estoy de acuerdo en que yo soy de Dios aunque Dios me quiera como nadie, pero jamás me pertenecerá.
Buena meditación, ¿quién posee como el mundo entiende?
Dios no tiene nada ni a nadie. "Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna."
Sucede que no sabemos poseer y tal parezca que consista en la versión que da el Maligno al respecto. Olvidamos el derecho y la justicia de aquel que hizo todo. (El libro de Proverbios es una delicia al respecto)Un abrazo.
Pues sí. Una buena observación...
Ciertamente en el caso de las relaciones familiares la posesión siempre es recíproca y está basada en la común pertenencia de nuestras vidas a Dios, que es nuestro creador.
Pero sí que tenemos pertenencias en común. Mi familia, en su sentido más amplio, incluyendo la historia y la Tradición recibida como legado, y mi Patria, como también mi idioma, son mías, son nuestras, en el más estricto sentido posesivo, y nadie tiene derecho a arrebatárnoslos.
La vida ¿también es mía?. Todo es don, todo es gracia. Todo le pertenece. "Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César"
Un abrazo y mi oración
Me ha gustado y recordado a una "trampa" que le tendí a un compañero.
Sabiendo que él reniega de algunos tratamientos, escribí a su vista "Sra. de García" referido a mi esposa y "Sra. de B." referido a la suya.
Él rápidamente "sacó el manual" acusándome de machista, por insinuar que teníamos alguna especia de posesión sobre ellas y tal... a lo que yo le respondí que en su caso lo desconocía, pero en el mío mi esposa es mi señora, con mando y posesión sobre mí y mis pertenencias, además de jefa indiscutible de la familia García. Y que por eso el tratamiento. Señora.
Se le cortó el discurso radicalmente.
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