jueves, marzo 24, 2011

El peor modernismo.

Seguramente es la desobediencia (el non serviam) el atributo más característico del modernismo. La desobediencia es siempre,en última instancia, la gran acusadora de aquellos que pretenden pasar por ser fieles al mensaje evangélico, y lo único que hacen es construir una fe a la medida de si mismos, de su propia ideología, traicionando la fidelidad a la Iglesia.
Tal es el caso de quienes en su momento defendieron o se dejaron caer en manos de la "teología de la liberación". Sin embargo, y aunque hoy padecemos aún las consecuencias de ese error, ha hecho falta muy poco tiempo para que el impulso de esa corriente falsificadora decaiga hasta languidecer sin esperanza de futuro alguno.
Pero no me parece que éste sea el peor caso de modernismo que ataca las mentes y corazones de los católicos hodiernos. Se me antoja mucho más ponzoñoso ese "catolicanismo" rancio y antitradicional que (¡cójame usted esa mosca por el rabo!) precisamente se autodenomina "tradicionalista", y que se aferra a sus propios constructos y vericuetos de pensamiento para desembocar en un sedevacantismo (directo o encubierto) tan anticatólico, al menos, como el liberacionista. Me parece mentira que algunos, a estas alturas de la partida, utilicen las palabras de SS Benedicto XVI en la carta que recientemente dirigió al presidente de la República Italiana para rebuznar estupideces del estilo "enviado de satanás", o "enemigo de la Cristiandad", "domador de ratas" ... y otras gilipolleces propias de la mente más progre que uno pueda imaginar.
Y es que, no nos engañemos ... no hay nada más progre que un trady ideológico de éstos.

18 comentarios:

Jorge P. dijo...

Déjame decirlo: eres un valiente (pero llevas más razón que un santo).

Abrazo!

NIP dijo...

¡Menudo gran Papa!, en unas líneas, consideración tras consideración queda expuesta la verdadera historia de Italia, incluso la grande del Duce por la elegante ausencia, y su relación con la Santa Sede.Una carta para una nación donde sólo la política puede despertar tanta pasión como el Calcio, las donnas y... criticar al clero, claro.
Un abrazo.

Ignacio dijo...

¿Trady es tradicionalista?

Jaime Cifu dijo...

Ya Seneka, aunque me parece que el Papa está bastante perdido con el tema del liberalismo. No sé cómo se puede hablar positivamente de católico-liberales o decir esto y quedarse tan ancho:

"con una sana concepción liberal: ciudadanos frente al Estado y religiosos frente a la Iglesia".

A mi me parece que con estas cartas el Papa está desorientando al rebaño puesto que contradice la doctrina eclesial respecto al liberalismo.

Jorge P. dijo...

JaimeCifu, evidentemente sacada de contexto podría llevar a equívoco, pero fíjate que la frase del Papa viene a elogiar la labor de San Juan Bosco y señalando su coherencia (que no identidad) con lo que él llama "sana concepción liberal".

En sí misma, la frase que cita el Papa no es errónea en absoluto. La necesaria confesionalidad no implica que haya que ser religiosos frente al estado y ciudadanos frente a la Iglesia, puesto que no hay que confundir potestad y autoridad, o poder espiritual y terrenal. Iglesia y Estado tienen fines distintos, pero subordinados.

Jorge P. dijo...

Otra discusión sería la conveniencia de algo que es una constante en la Iglesia de las últimas décadas: "depurar" las palabras y los conceptos para adecuarlas a la DSI: de ahí lo de "verdadera democracia", "sana laicidad", etc.. eso creo que es discutible, no así, las reacciones de algunos..

Jaime Cifu dijo...

Jorge P. El que me das es un enfoque que me tranquiliza, aunque aún así todos sabemos lo que va a suceder con esta carta: los liberales la van a utilizar para justificar el "aggiornamiento" respecto del liberalismo, como hacen como con la de Marcello Pera.

Nadie es perfecto, pero el Papa no debería dejar lugar a equívocos.

¿Sabéis de alguna cita donde el Papa Benedicto XVI condene explícitamente el liberalismo? Yo tengo una en la misa proeligendo pontifice, pero ayudaría mucho conocer otras.

Saludos a todos.

Anónimo dijo...

¿Pero en dónde los "tradicionalistas" dirigen esos insultos al Papa? Si te refieres a los comentaristas de Radio Cristiandad, no me extrañaría; pero esos son un caso aparte y no andan muy bien de a cabeza. De todas formas yo también puedo mostrar mensajes de "conservadores" insultando al Papa. ¿Qué probaría eso?

Javier Sánchez Martínez dijo...

Seneka:

Demasiado arriesgado el post.

Yo huyo de cualquier tradicionalismo porque es un progrerío de salón con encajes y puntillas en los roquetes. Los pretendidos "progres" detienen la vida de la Iglesia y reescriben su Tradición al siglo I y II y lo demás lo desprecian, contaminado por Constantino.

Los tradys (¡qué horror de neologismo!) se detuvieron en 1571, al año siguiente del Misal de san Pío V.

La Tradición es un fósil y no crece con el Pueblo santo de Dios, con la vida de la Iglesia.

¡Curioso! Los progres berrean contra la beatificación de JP II, y los tradys también. Berrean, y hacen campaña, claro.

Otra cosa es una valoración histórica, serena, sin apasionamientos, de su pontificado que, como todos, tendrá luces y sombras. Pero... ¡negar la beatificación, su santidad personal como canon para la Iglesia!

Y ya sé que con esto me gano enemigos. ¡Qué le voy a hacer!

Jorge P. dijo...

JaimeCifu, no creo que exista una condena explícita tal y como la tuvimos, entre otros, en León XIII. Pero a mí, en su día, fue leyendo un libro del entonces Cardenal Ratzinger cuando me fui "curando" del liberalismo que en mayor o menor grado tiene una gran mayoría de los católicos de hoy: "Verdad, Valores, Poder. Piedras de toque de la sociedad pluralista". Sus reflexiones, como tan bien sabe hacer este gran Papa, invitan a pensar, elevan la categoría intelectual de quien las lee y facilitan el llegar a conclusiones. Como maestro que es, consigue que tú mismo saques las consecuencias.

Pues bien, textos como la que te voy a copiar del libro son -o eso me parece a mí- incompatibles con el liberalismo, aun el más light:

"Al exigir la leal colaboración del Estado y el respeto a su peculiaridad y sus límites, la Iglesia educa en las virtudes que hacen bueno al Estado. Pero también pone una barrera a su omnipotencia. Dado que <> (Act 5, 29), y como quiera que sabe por la palabra de Dios qué es el bien y el mal, la Iglesia llama a la resistencia dondequiera que se mande hacer el mal auténtico y lo adverso a Dios."

Espero que te sirva. Un abrazo!

Jorge P. dijo...

Perdón, se ha comido una frase: en Act. 5, 29 se dice: "es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres".

Jaime Cifu dijo...

Gracias Jorge P., pero si no se cita expresamente al liberalismo entonces no es la cita clara que se precisa para chafar el argumento de los liberales que dirán: lo dijo el Papa, lo dijo el Papa.

Navegando por internet me he encontrado esta otra de Ratzinger (cuando áun no era Papa):

"El relativismo se ha convertido en el problema central de la fe en la hora actual. Sin duda, ya no se presenta tan sólo con su vestido de resignación ante la inmensidad de la verdad, sino también como una posición definida positivamente por los conceptos de tolerancia, conocimiento dialógico y libertad, conceptos que quedarían limitados si se afirmara la existencia de una verdad válida para todos. A su vez, el relativismo aparece como fundamentación filosófica de la democracia. Ésta, en efecto, se edificaría sobre la base de que nadie puede tener la pretensión de conocer la vía verdadera, y se nutriría del hecho de que todos los caminos se reconocen mutuamente como fragmentos del esfuerzo hacia lo mejor; por eso, buscan en diálogo algo común y compiten también sobre conocimientos que no pueden hacerse compatibles en una forma común. Un sistema de libertad debería ser, en esencia, un sistema de posiciones que se relacionan entre sí como relativas, dependientes, además, de situaciones históricas abiertas a nuevos desarrollos.Una sociedad liberal sería, pues, una sociedad relativista; sólo con esta condición podría permanecer libre y abierta al futuro"

Conferencia en el encuentro de presidentes de comisiones episcopales de América Latina para la doctrina de la fe, celebrado en Guadalajara (México). Noviembre 1996

AMDG dijo...

La unificación de Italia fue anticatólica, el deber de cualquier historiador es dejarlo muy claro. Por supuesto, BXVI se dirige al Presidente en términos diplomáticos, no de historiador.

En todo caso, ¿qué falta hace a estas alturas de la partida, con una Europa cuesta abajo, de ir con estos abrazos? A estas alturas, lo que procede es predicar la separación de Iglesia Estado, pero no en el sentido de los laicistas, sino en el sentido de que irse de un barco que se hunde.

Anónimo dijo...

No he leído aún la carta de BXVI que se cita en el post, pero sí que podría resumirlo en la conocida frase: "los extremos se tocan"

Anónimo dijo...

¿Los extremos se tocan? Qué forma tan frívola de resumir un asunto de tanta enjundia.

Soy católico, apostólico, romano. Lo que no soy es imbécil. Y en mi condición de no-imbécil, me percato de que el "aggiornamento" emanado del Concilio Vaticano II ha generado nefastas consecuencias para la Iglesia. También me percato de que la liturgia tradicional ha estado proscrita de facto durante décadas, mientras que se toleran todo tipo de abusos litúrgicos. Me percato, igualmente, de que la Iglesia ha renunciado al Reinado Social de Nuestro Señor para sustituirlo por una constante apología de la separación del orden temporal y el orden espiritual, como si fueran compartimentos estancos.

De todo ello me percato. Y me escandalizo. ¿Qué se supone, pues, que debo hacer, callarme y comulgar con ruedas de molino? Háganlo ustedes si lo desean. Yo desde luego no.

Seneka dijo...

No era mi intención valorar las palabras del Papa en la susodicha carta, y no lo haré (al menos de momento); mucho menos someter a examen el CVII. Me limito a criticar ese "tradicionalismo" rancio y anticatólico que sitúa al sucesor de Pedro en una posición incompatible con las verdades de fe que la Iglesia enseña desde hace siglos.

Dicho esto, he de decir, D. Javier, que no sé a qué "tradición" hace usted referencia cuando la califica de fósil, pero eso si que me parece arriesgado, por no decir que absurdo. Además, siendo veraces, ni siquiera ese tradicionalismo rancio se quedó plantado en 1571 (eso es una exageración evidente).

El verdadero problema en origen de ese tradicionalismo es que es el resultado de un proceo ideológico, y por tanto carente de sustento racional (aunque muy trufado de racionalismo).

Un saludo a todos.

Javier Sánchez Martínez dijo...

Seneka:

Evidentemente exageré mis palabras y las forcé; es una forma de hacer ver las cosas cuando se llevan al extremo.

Sí digo que el peligro -en línea, creo, con lo que Vd. afirma- es detener la Tradición en un punto fijo o en una supuesta época dorada de la Iglesia (¿la hubo?) y no entender que la Tradición, al ser viva, incorpora nuevas elementos que ya estaban in nuce. Ya el Concilio Vaticano II pertenece a la Tradición viva de la Iglesia como los anteriores concilios. El tradicionalismo que Vd. señalaba, por ejemplo, para la línea antes de este Concilio. Ya la Iglesia no camina, se niega en la práctica la asistencia del Espíritu Santo.

Espero que esté más aclarado mi comentario.

Seneka dijo...

No voy a tolerar estupideces sobre la Iglesia, y menos si se utilizan como insulto para los amigos de este blog.
Mucho menos cuando se hacen desde la cobardía del anonimato.